Dado que en estos tiempos el Home Office se convirtió más en una obligación que en una opción, muchos trabajadores han experimentado distintos niveles de estrés y ansiedad debido a la situación y al cambio tan drástico de sus rutinas. Entre los detonantes de estos padecimientos se encuentran la preocupación ante la pérdida de empleo, la enfermedad de algún familiar, la incertidumbre, la adaptación para equilibrar la vida laboral y familiar al trabajar desde casa, y el encierro.
Cada persona reacciona diferente ante situaciones de estrés, por lo tanto, las estrategias para manejarlo dependerán de distintos factores como: la situación particular de cada trabajador, las actividades que desempeña, el giro de la empresa, la cultura organizacional, etc. Pero de manera general, se recomienda que las empresas utilicen las herramientas tecnológicas para ayudar al empleado a cuidar su salud mental: Promover ejercicios de respiración, estiramiento, meditación y hábitos saludables, así como mantener el contacto mediante llamadas, videollamadas o incluso texto, ayuda a que el distanciamiento social tenga un impacto menos negativo en las personas.
También es importante motivarlos a que continúen con sus horarios y rutinas habituales, respetando sus horas de entrada y salida, así como los tiempos de comida. Orientarlos con herramientas que les puedan ser de utilidad para hacer sus tareas diarias más sencillas, también les ayudará a controlar sus niveles de estrés; así como animarlos a que se desconecten de sus labores, de noticias y de redes sociales a cierta hora para distraerse, y que destinen ese tiempo para actividades sanas como la lectura, convivencia familiar, ejercicio, etc.
Especialistas hacen énfasis en tener empatía con toda la fuerza laboral, pues todos estamos viviendo un proceso de duelo en el que hemos perdido momentáneamente la libertad a la que estábamos acostumbrados. Estar al pendiente de cómo se sienten y cómo están viviendo esta situación, es imprescindible para ayudar a los trabajadores a poder adaptarse más fácilmente a su nueva rutina.
La salud mental, aunque en gran medida es responsabilidad del trabajador, también lo es de la empresa y, de hecho, es de la salud mental que dependerá en gran medida si se mantiene la productividad y los resultados positivos de los trabajadores en esta nueva etapa que estamos viviendo.
